Lua llegó al albergue porque estaba perdida por la carretera de la entrada sur de Alcoy. No tenía chip y nadie preguntó por ella. Es una perrita amigable, joven y con muchas ganas de explorar, no le gustan los gatos pero le encanta oler la hierba del patio y es muy educada, se sienta para recibir los premios. Si te gusta Lua, no dudes en venir a visitarla.