Chula llegó al albergue como tantos otros, porque su dueño no le había puesto el chip, ni tenía licencia. Es una perra nerviosa, le encanta correr, es muy cariñosa y le encanta jugar. Le gusta mucho salir por el patio y pasear con sus padrinos. Si quieres conocerla, no dudes en pedir cita para subir al albergue!
Chula es otro de los denominados «perros potencialmente peligrosos» por lo que, al igual que los demás, necesita licencia, seguro, etc.